sábado, 11 de septiembre de 2010

Aristocracia - Parte I

Ya en mi perfil anuncié mí arraigada antidemocracia, pues no tengo reparos en decirlo, no soy demócrata, no creo en la democracia, no me parece siquiera el mal menor, me parece inútil, inservible, ineficaz. Creo plenamente en la aristocracia, como Platón y Aristóteles, en el gobierno de los mejores, de un reducido grupo que se intercale la dirección, como en el directorio de una empresa en que se rote la gerencia general. Esto no cierra la posibilidad de que ingresen nuevos cuadros a este reducido grupo que puede ser de diez o veinte, ante la salida de alguno puede ingresar algún otro en su remplazo. Por supuesto se debe hacer un trato diferenciado (no una discriminación) y se deben establecer ciertos requisitos como una carrera profesional, un mínimo de edad y demás. Habría una única votación, la inicial, para elegir a los veinte primeros representantes, por plazos por supuesto indeterminados a menos que se caiga en alguna falta previamente establecida.

1 comentario:

  1. Que viva la democracia, nos costo mucho como para experimentar con otros modelos.

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